domingo , 22 octubre 2017
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El Tango dejó en Posadas una huella imborrable

La Gran Milonga y el Concierto de la Orquesta Sinfónica Infanto-Juvenil del Mercosur, pusieron punto final a un mes completo de actividades organizadas por la Municipalidad de Posadas, que junto a las academias y a los apasionados del tango, dejaron una marca insoslayable en la cultura local.

La Gran Milonga y el Concierto de la Orquesta Sinfónica Infanto-Juvenil del Mercosur, pusieron punto final a un mes completo de actividades organizadas por la Municipalidad de Posadas, que junto a las academias y a los apasionados del tango, dejaron una marca insoslayable en la cultura local.

La Gran Milonga en el Alemán.
El dos por cuatro fue empapando poco a poco a Posadas, y el pasado sábado por la noche, crecía el murmullo en el Club Alemán mezclado casi armónicamente con las voces de bandoneón que respiraban en alta calidad. Y si para suplantar al vinilo con su pastosa pero vibrante estática, llegó la digitalización de la música, era este el único detalle que diferenciaba al salón posadeño de una Milonga porteña de los años 50.

Bajo la musicalización de Aldo Gargantini, los maestros de una veintena de escuelas de tango, irrumpieron en la pista. Comenzado el baile, y con las mesas de la Milonga completas, llegó el invitado de honor: el último Bandoneón de Anibal Troilo, hacía su ingreso oficial escoltado por Fransisco Torné, nieto político de Pichuco, y José María Arrúa, Secretario de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Posadas.

“El tango nos representa a todos en el mundo, y tenemos que estar orgullosos de eso. Este fueye (en referencia al bandoneón de Troilo), lo tenia Puchico cuando falleció. Después mi abuela lo donó a la Academia Nacional del Tango; y hoy recorre nuestro país y el mundo entero, para ser tocado por las nuevas generaciones de maestros” relataba emocionado Torné al dirigirse a los presentes. Arrúa por su parte, destacó la importancia que tuvo este Ciclo para el desarrollo de la cultura tanguera local y regional. Remarcando la voluntad del Intendente Franco y del Gobierno de la Provincia por apoyar la iniciativa del Centenario Anibal Troilo en Posadas, subrayó también, que la capital provincial, fue sin dudas una de las mas destacadas entre las 100 Ciudades del mundo en las que se conmemoró el natalicio de quien fue considerado como “El Bandoneón Mayor de Buenos Aires”.

Luego del emotivo paréntesis de las palabras, la pista quedó abierta y la gente comenzó a dejar sus lugares en las mesas, para disfrutar de los abrazos, caminatas y dibujos en la pista de baile. Las academias locales Tango Nuestro; Milonga El Abrazo; Mundo Tango; Pasional; Raza Campera; Encanto Rojo; JN Tango y Expandaz, realizaron sus exhibiciones entre tanda y tanda. A ellas, se le sumaron los profesores de las Escuelas Myriam Sosa y Taconeando, de Oberá y de Jardín América respectivamente.

Un párrafo aparte, se merecen los aplausos recibidos por los jóvenes Emilia Villagra y Lucas Romero, campeones nacionales de tango en categoría infantil, que dejaron atónitos a los presentes con sus destrezas en técnica y emoción, bailando nada mas y nada menos que el clásico de todos los tiempos: La Cumparsita en su versión Tango.

La Milonga continuaba, y la noche siguió su rumbo entre la pista, las mesas y la cantina. Bajo candelabros de época, las parejas giraron a contrareloj por el salón hasta cerca de las 3 de la madrugada, cuando ya sobre escenario, Jorge el “Tano” Fiorio vaticinaba con su voz, el final de una velada que quedará grabada en la memoria de bailarines y espectadores.

Y llegó el Concierto tan esperado…
El Domingo encontró a Posadas con un sol radiante, con temperaturas agradables y la Costanera como escenario del último de los encuentros por el Centenario celebrado.

Poco después de las seis de la tarde, el fueye de Pichuco llegaba a la costa posadeña… Antes de él, cientas de familias locales y turistas, tomaban lugar en las afueras del Centro Multicultural.

Atardecía y sonaban los primeros acordes de la noche… “Bravo Bravo!” podía oírse en cada respiro que se permitían los integrantes del joven quinteto “Tangazo”, encargados de romper el hielo, con clásicos del Maestro Astor Piazzola… Adiós Nonino, Libertango y la Milonga del Angel, sonaron de cara al Río Paranà, que acompañaba el encuentro como un espectador privilegiado.

El Intendente Orlando Franco, llegó al evento y luego de mezclarse con el público que disfrutaba de la tarde-noche, se reunió improvisada y distendidamente con Fransisco Torné y Julieta Parruda, quienes antes de llegar a Posadas, recorrieron ciudades de la talla de Sidney, Tokio, Madrid y Nueva York, en actividades similares a la realizada en tierra colorada.

Una placa con su correspondiente mención especial, inmortalizó el paso de Torné y del histórico instrumento de su abuelo por Posadas. También por su compromiso con el Ciclo, el profesor Miguel Brizuela recibió de parte del Secretario de Cultura y Turismo, José María Arrúa, una placa recordatoria. Los reconocimientos continuaron, sin olvidar a ninguno de los principales actores de este mes colmado de emociones.

Reconocidas todas las labores, el show debía continuar. Llegaba el turno de la academia de tango Pasional, que logró de recrear una milonga porteña típica de comienzos del Siglo XX, pero en plena Costa Posadeña. Con actuaciones especiales y una escenografía especialmente preparada, los fragmentos de la obra “El Pasatiempo”, divirtieron al público que permaneció en sus lugares y no paraba de sumar espectadores. Así llegando al comienzo del final, la Orquesta Infanto-Juvenil del Mercosur, se preparaba para su primera presentación en vivo.

En LA4, comenzó a sonar el primer oboe para que los 40 integrantes de la orquesta, realicen las últimas afinaciones antes del concierto. Dirigidos por Miguel Brizuela, los niños y jóvenes ocuparon sus lugares sobre escenario e interpretaron en primer término “La Trampera”, una de las obras mas complejas y consagradas de Pichuco. Los “Grillitos Sinfónicos”, nacidos en Posadas, sumaban por primera vez a colegas paraguayos y brasileros en chelos, traversas y violines.

El concierto daba para mas y entre otras obras, llegaban las emocionantes “Quejas de bandoneón” imaginadas por Don Juan de Dios Filiberto en 1918, con arreglos de Troilo escritos en 1974, e interpretadas por la Orquesta del Mercosur en Posadas, corriendo el 2014.

Descansando sobre el cristal, el bandoneón presenciaba como los jóvenes artistas se lucían ante un publico que no dejaba de ovacionarlos. Se sumaron un poco mas tarde, las voces de Anahí Rolón en “Soledad”, de Flor Garrido en “Desencuentro” y de Yaisa Brizuela, en “Sur”, la predilecta obra del Maestro.

El bis, pedido por el público, fue una nueva interpretación de “Danzarín”culminando de esta manera, el último de los eventos dentro del Centenario Anibal Troilo en Posadas. Lo que no concluirá será el fuerte sentimiento que quedó arraigado en cientos de misioneros cuyas vivencias durante todo el mes de julio, dieron fe de que el Tango se mantiene vigente y de que son las nuevas generaciones, las que prometen avivar las llamas de ese fragmento de argentinidad reluciente en cualquier parte del mundo cada vez que que se atreva a respirar un bandoneón.