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No dejar a nadie atrás: Llamado a la participación significativa de Taiwán en la CMNUCC.

No dejar a nadie atrás: Llamado a la participación significativa de Taiwán en la CMNUCC

“Cumpliremos con nuestros deberes como ciudadanos del mundo y contribuiremos a los asuntos globales. …Asimismo, estaremos presentes en la prevención del calentamiento global y del cambio climático.”

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Presidenta Tsai Ing-wen de la República de China (Taiwán).

“Revisaremos regularmente los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, según los acuerdos negociados en la reunión del COP21 en París. Junto a nuestros países amigos, salvaguardaremos la sostenibilidad del planeta Tierra.”

Discurso inaugural 2016 de la Presidenta Tsai Ing-wen de la República de China (Taiwán)

I. Taiwán debe ser incluido en la CMNUCC

Ø Un socio indispensable
Al igual que cualquier otro país, la República de China (Taiwán) está enormemente interesado en combatir el cambio climático y aspira a contribuir a los esfuerzos pertinentes a través de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Después de que en 2015 se acordaran en Nueva York los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que sustituyen a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, señaló que “Ésta es la agenda del pueblo, un plan de acción para acabar con la pobreza en todas sus dimensiones, de manera irreversible, por todas partes y sin dejar a nadie atrás.” Sin embargo Taiwán, un país democrático y amante de la paz, con una población de 23 millones de personas, que es la 22ª mayor economía del mundo, es dejado al margen a través de su injustificada exclusión de las agencias especializadas y mecanismos de la ONU, en especial la CMNUCC.

Ø Responsabilidad compartida
Como el Papa Francisco recuerda oportunamente “Somos una sola familia humana. No hay fronteras ni barreras, políticas o sociales que nos permitan aislarnos”. El cambio climático no conoce fronteras. Es un asunto supranacional que requiere una cooperación generalizada. La ausencia de Taiwán en la CMNUCC socava este importante concepto y debilita la capacidad de actuar en conjunto. Por ello, Taiwán hace un llamado urgente a la comunidad internacional a apoyar su causa para participar en la próxima 22ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP22) en Marrakech como observador bajo el nombre de la Administración de Protección Medioambiental. La participación de Taiwán en esta conferencia crucial daría un enorme impulso para combatir el cambio climático y estar en línea con la realidad simple de una sola Tierra.

II. Taiwán ha establecido metas ambiciosas de reducción de los Gases de Efecto Invernadero

Ø Acta para la Gestión y Reducción de los Gases de Invernadero
El año pasado, mientras las Partes de la CMNUCC estaban aún negociando sobre el acuerdo jurídicamente vinculante para 2015, Taiwán tomó la medida concreta de aprobar el Acta para la Gestión y Reducción de los Gases de Invernadero. Esta legislación es el resultado de diez años de diálogo entre la industria, el Gobierno, la academia y el pueblo, y no sólo sirve como base legal a los esfuerzos de Taiwán para responder al cambio climático, sino que subraya la determinación del Gobierno de tomar parte en las iniciativas mundiales.

Aprobada en junio de 2015, el Acta oficialmente consagra en una ley la meta de Taiwán de reducir las emisiones de carbono al 50% de los niveles de 2005 para el año 2050. Taiwán se enorgullece de ser una de las pocas naciones del mundo que ha incorporado en su legislación nacional su objetivo de reducción de emisiones de carbono. Representantes de la Unión Europea, Estados Unidos, Alemania, Inglaterra y otros países amigos han reconocido dicho hito significativo.

La clave del éxito para las conversaciones sobre el clima, sea a nivel nacional o internacional, radica en si las partes implicadas tienen la voluntad política para comprometerse a tomar acciones. Esta voluntad política existe en Taiwán, tal y como se demuestra en el Acta para la Gestión y Reducción de los Gases de Invernadero y podría usarse para dar impulso a la COP22. El gran paso que Taiwán ha dado merece ser reconocido y puesto en buen uso mediante la CMNUCC.

Ø Anuncio voluntario del INDC
Taiwán apoyó los esfuerzos para que en diciembre de 2015 se alcanzara en París un nuevo, fuerte y eficaz acuerdo sobre el cambio climático global. En respuesta al Llamado de Lima para la Acción Climática, Taiwán se comprometió a presentar sus Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDC, siglas en inglés) en línea con el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas y sus capacidades respectivas, a la luz de las distintas circunstancias nacionales”, y con miras a lograr el objetivo final de la CMNUCC tal como lo estipula el artículo 2 de la Convención.

A pesar de que Taiwán aún no forma parte de la CMNUCC, el 17 de septiembre de 2015 anunció sus INDCs, comprometiéndose a reducir para 2030 sus emisiones de gases invernaderos al 50% de las emisiones habituales (desde 428 millones de toneladas de CO2 a 214 millones de toneladas). Esta meta INDC es incluso más ambiciosa que las de las economías asiáticas de tamaño similar. No es sólo más alta, sino que se basa en la condición previa de eliminar progresivamente la energía nuclear, dicha meta se formuló a pesar de que a Taiwán se le ha denegado la participación en los mecanismos del Protocolo de Kyoto y de la CMNUCC.

La meta INDC de Taiwán sirve como un objetivo a corto plazo jurídicamente vinculante dentro del Acta para la Gestión y Reducción de los Gases de Invernadero. Esto equivale a un 20% menos de las emisiones de 2005 para 2030. En otras palabras, Taiwán se compromete a alcanzar sus INDCs dentro de su marco jurídico nacional.

Como Estado insular con una economía relativamente grande, Taiwán depende fuertemente de la energía importada, lo que representa el 98,8% de la demanda total. Pese a los desafíos que esto conlleva, Taiwán está decidido a encaminarse hacia una economía de bajo carbono y a ayudar a mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C de los niveles preindustriales. Por tanto, Taiwán hace un llamado a todas las partes a reconocer los pasos concretos que ha tomado para cumplir con la responsabilidad compartida y apoyar su participación significativa en la CMNUCC.

III. Taiwán está listo y dispuesto a contribuir más a la CMNUCC

Ø Parte de la solución global al cambio climático
Taiwán es conocido por su experiencia en el desarrollo de la tecnología verde, la cual es ampliamente exportada a otros países. Taiwán tiene mucho que ofrecer a la CMNUCC no sólo en términos de intercambio y transferencia de tecnología, sino también en el apoyo financiero y el desarrollo de capacidad. Podríamos ayudar a los países a actualizar sus compromisos nacionales y a fortalecer su habilidad para afrontar el cambio climático. Especialmente, como Estado insular, la experiencia que Taiwán ha adquirido en su proceso de rápido crecimiento económico, industrialización y gestión medioambiental podría ser sumamente valiosa para los Estados insulares y países en desarrollo que afrontan desafíos similares relacionados con el cambio climático. Aprovechando la tecnología y experiencia de Taiwán, estas naciones podrían modernizar sus economías sin causar un daño innecesario al medio ambiente.

Ø Asistencia a países en desarrollo
Durante décadas, Taiwán ha emprendido numerosos proyectos de cooperación con muchos países en desarrollo en una amplia gama de áreas relacionadas con el cambio climático. Estas incluyen la seguridad alimentaria y energética, la energía renovable, la tecnología verde, el alumbrado público con luces LED, la conservación de la biodiversidad, la gestión de los desastres naturales, la reconstrucción después de los desastres, la reforestación, la protección ambiental, la gestión de los recursos hídricos y las medidas contra la sequía.

En Centroamérica, un proyecto de compostaje de residuos orgánicos llevado a cabo por Taiwán logró reciclar cientos de toneladas de residuos vegetales, reduciendo enormemente las emisiones de carbono. En otro proyecto, Taiwán ayudó a los países del Caribe a desarrollar la energía solar, mejorando la eficiencia energética del sector público, y promoviendo el uso de luces LED para el alumbrado público y la tecnología del biogás.

Taiwán también cooperó con los países del Pacífico para registrar y clasificar recursos vegetales, contribuyendo a los esfuerzos de conservación. Otros programas de asistencia incluyen los sistemas de energía solar para viviendas, así como el alumbrado público y las linternas con energía solar.

Ø Inclusión en los mecanismos financieros de la CMNUCC
Dada su ubicación geográfica, Taiwán es particularmente vulnerable a los impactos de los fenómenos meteorológicos extremos y a los desastres naturales. Ello le ha obligado a saber adaptarse, un proceso que le ha dotado de una gran experiencia.

Mediante su cooperación bilateral con países en desarrollo, Taiwán ha demostrado que tiene la voluntad y capacidad de compartir recursos financieros y más experiencia. Sus contribuciones en este sentido se acrecentarían aún más a través de su participación en los mecanismos financieros de la CMNUCC tales como el Fondo Climático Verde y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Esto permitiría a Taiwán implementar proyectos más eficientes en Centroamérica y en las islas del Pacífico relativos a la aplicación de los sistemas de información geográfica y a los sistemas de posicionamiento global para reforzar el monitoreo medioambiental y la prevención de desastres.

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Embajador de Taiwán en Argentina, Huang Lien Sheng.

Ø Cooperación multilateral en la transferencia e intercambio de tecnología
Taiwán es uno de los líderes medioambientales en la región de Asia-Pacífico y ha establecido estrechos lazos con sus socios en las regiones de Asia-Pacífico, Latinoamérica y África, los cuales le permiten compartir experiencia y práctica. Por ejemplo, Taiwán y EE.UU. han trabajado en la gestión medioambiental y la reducción de la contaminación a través del intercambio de proyectos, investigaciones y conocimiento. En 2014, la Administración de Protección Medioambiental de Taiwán puso en marcha oficialmente la Asociación Internacional de Medioambiente (IEP), una red de expertos alrededor del mundo que trabajan juntos para fortalecer su capacidad de abordar los temas medioambientales que abarcan la educación medioambiental, la gestión de los residuos electrónicos, la contaminación del aire, el monitoreo del mercurio, así como la contaminación del suelo y del agua subterránea.

Taiwán es también mundialmente reconocido como líder en el campo del monitoreo climático marítimo y sísmico, y tiene la mayor concentración de estaciones de monitoreo, con aproximadamente 800 estaciones actualmente en operación. Dada la vulnerabilidad de las naciones insulares del Pacífico al cambio climático, Taiwán ha ofrecido capacitación para el personal meteorológico y ha enviado expertos a estos países para apoyarles a mejorar sus sistemas de previsión meteorológica.

IV. La participación de Taiwán es una cuestión de justicia climática

Ø Esfuerzos globales unidos
El Acuerdo de París subraya la importancia del concepto de justicia climática, haciendo un llamado a todos los Estados a tomar acción para abordar el cambio climático. Taiwán es una isla densamente poblada que es particularmente vulnerable a los fenómenos meteorológicos extremos y al aumento del nivel del mar asociado al cambio climático. La creciente frecuencia de inundaciones, deslizamientos de tierra, sequía y olas de calor está poniendo en peligro el desarrollo y la misma supervivencia de Taiwán. Es injusto excluir a Taiwán de la CMNUCC y dejar que tenga que afrontar los impactos del cambio climático por cuenta propia.

Los desafíos planteados por el cambio climático siguen creciendo. Ningún país es inmune a su impacto y por lo tanto es sumamente importante que los retos se afronten al unísono para asegurar el desarrollo sostenible de nuestro planeta.

Ø Minimización de los incrementos de temperatura
De acuerdo a las Estadísticas Mundiales Claves de Energía 2015 (2015 Key World Energy Statistics) publicadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Taiwán se situó en 2013 como 22º mayor emisor mundial de dióxido de carbono, representando el 0,77% de las emisiones totales. Ello coloca a Taiwán como el 21º mayor emisor de dióxido per cápita, con 10,63 toneladas.

En la actualidad, 190 partes han entregado formalmente sus INDCs a la CMNUCC, cubriendo el 98,8 % de las emisiones globales, y las 27 partes- representando el 39% de las emisiones globales- han ratificado el Acuerdo de París. Sin embargo, la limitación del incremento de la temperatura de la tierra por debajo de los dos grados Celsius seguirá siendo un desafío.

Hasta ahora, no se le ha permitido a Taiwán presentar sus INDCs a la Secretaria de la CMNUCC por razones puramente políticas. Excluyendo a Taiwán, una parte importante de las emisiones permanece sin contabilizarse. Y en cambio la inclusión de Taiwán en la CMNUCC mejoraría la cooperación y ayudaría a cerrar la brecha entre los incrementos de temperatura previstos y deseados.

Ø En línea con el espíritu de la CMNUCC y la Carta de las Naciones Unidas
En la actualidad, Taiwán sólo puede participar en la CMNUCC en calidad de ONG observadora bajo el nombre de Instituto de Investigaciones sobre Tecnología Industrial. El estatus de ONG permite a Taiwán participar en los eventos periféricos de la CMNUCC, pero no en las conferencias de las partes dónde sólo un reducido número de ONGs puede asistir, lo cual no es ni apropiado ni eficaz.

El pueblo de Taiwán anhela participar en el régimen global del clima. La inclusión de Taiwán en el proceso de la CMNUCC sería conforme con la finalidad y el espíritu de la Convención, la cual reconoce que “la naturaleza mundial del cambio climático requiere la cooperación más amplia posible”, así como con los principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas.

V. Conclusión

Los 23 millones de habitantes de Taiwán tienen el derecho, la capacidad y la disposición de contribuir a los esfuerzos por mantener el desarrollo sostenible de nuestro planeta. Por tanto, hacemos un llamado a todas las partes interesadas a mirar por encima de consideraciones políticas y apoyar la participación de Taiwán en la CMNUCC.