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Vista panorámica de la ciudad de Peñafiel desde una de las torres del castillo de la ciudad.

Paseando por la ribera del río Duero. España, verano 2014

FERNANDO 150x150Por Fernando Armesto.

Hace un par de semanas, tuve la dicha de poder disfrutar de paisajes, ciudades, pueblos y gente encantadora, entrañable, inolvidable. Durante mi visita a la zona vitivinícola de Ribera del Duero en España, a unos 150 km de Madrid, pude visitar la primera bodega comercial de la zona, bodega PROTOS (primero en Griego). La bodega comenzó en 1927 como un proyecto de once viticultores de la zona. En la actualidad es un grupo societario de 270 integrantes. El grupo enológico de la bodega está dirigido por Carlos Guzmán y cuenta con 4 enólogos. En mi visita, tuve la suerte de conocer y ser guiado por una de ellos, María Nieto, una joven enóloga española recibida en la Facultad de Tarragona, que trabajó en Argentina junto al enólogo Mariano Di Paola como parte de su formación profesional en la bodega La Rural.

Tanques de acero utilizados en el proceso de vinificación en Bodegas Mauro.
Tanques de acero utilizados en el proceso de vinificación en Bodegas Mauro.
La bodega tuvo distintos períodos de expansión y crecimiento. El segundo fue en 1970 cuando se construyó otro gran edificio. Durante la construcción de este edificio, se descubrieron cuatro cuevas subterráneas, las cuales se creía eran formas de salidas alternativas de quienes habitaban el castillo ubicado en el monte de Peñafiel, sobre la bodega. Luego de investigaciones y hallazgos, se llegó a la conclusión de que esas cuevas eran utilizadas para guardar vino, dadas sus óptimas condiciones naturales (temperatura, humedad y oscuridad). De las cuatro cuevas, en la actualidad de conserva sólo una donde descansan 4000 barricas.

José María Ahufinger en el momento de dar a degustar las muestras de la línea Terreus.
José María Ahufinger en el momento de dar a degustar las muestras de la línea Terreus.
Un dato interesante es que en el año 1982, bodega Protos, junto con bodega Pesquera (otra pionera de la zona) impulsaron la creación del Consejo Regulador Ribera del Duero para controlar y garantizar la calidad y elaboración de los vinos que allí se producen. En la actualidad es una de las denominaciones de origen más importantes dentro de toda España.

La bodega tuvo una tercera ampliación más reciente (1995) en la cual se construyó un tercer edificio de 20.000 metros cuadrados de diseño moderno con capacidad para elaborar 7000 kg de uvas. En este edificio descansan 5000 barricas nuevas. También, se pueden encontrar modernas oficinas, salas de degustación, un Wine Shop e instalaciones para eventos empresariales y sociales.

La bodega cuenta con un total de 14.000 barricas (7000 de roble americano y 7000 de roble francés) , todas las barricas se montan y desmontan a mano.
La sala de estiba, donde las botellas llenas de vino descansan antes de ser comercializadas, tiene una capacidad de 4.000.000 de botellas.

El 15% de la producción se exporta a países tales como Alemania, Puerto Rico, Brasil, México y Perú. En Argentina pueden encontrarse en algunas vinotecas especializadas a precios convenientes.

Luego de mi visita a las instalaciones, tuve la posibilidad de degustar bajo la experimentada guía de María, cuatro vinos diferentes elaborados por la bodega en diferentes zonas y con tiempos de paso por barrica y estiba (descanso en botella) distintos.

El primero fue un blanco elaborado con la variedad Verdejo proveniente de la zona de Rueda. Su color amarillo pajizo con reflejos dorados invita a descubrir un vino con aromas de manzanas, musk y yesca. En boca es un vino refrescante con una acidez marcada y un interesante dejo amargo al final. Vino ideal para disfrutar junto a un plato de pescados o una tabla de quesos de distinta intensidad gustativa.

Vista de la moderna entrada a la sala de degustación de Bodegas Protos.
Vista de la moderna entrada a la sala de degustación de Bodegas Protos.
El segundo vino que probé, Protos Roble 2012 , elaborado 100% con uva tinta del país (como se conoce a la uva Tempranillo en la zona) tuvo un paso por barrica de 6 meses y otros 6 meses de estiba. A la vista presenta un interesante color rojo púrpura y despliega en nariz aromas a frutas rojas y un dejo algo salvaje como notas de malvón. En boca su acidez está presente y los taninos son redondos y gentiles. Este es un vino que va muy bien con un plato de pastas a la bolognesa o con un jamón serrano o una chistorra de la zona.

Uno de los edificios de Bodegas Protos con la imponente vista del castillo de Peñafiel en la cima del monte.
Uno de los edificios de Bodegas Protos con la imponente vista del castillo de Peñafiel en la cima del monte.
El tercer vino que pude probar fue el Protos Crianza 2010 también elaborado 100% con uva tinta del país (Tempranillo) con 14 meses de crianza en barrica y 12 de estiba. Las vides con las que se elabora este vino tienen más de 30 años. A la vista, presenta reflejos granate y en nariz ofrece notas a fruta madura y coco. Al beberlo, se descubre un vino con acidez gentil y taninos redondos. Se lo puede acompañar con lechazo al horno (plato típico de la zona: cordero cocido durante largas horas en horno de barro), combinación perfecta, o, en términos profesionales; maridaje regional ideal.

El cuarto y último vino que degusté fue el Protos Reserva 2009, elaborado con uva tinta del país proveniente de viñedos de más de 60 años de edad. Este vino tiene 18 meses de paso por barricas, 80% de esas barricas son francesas y 20% americanas. Además, 60% son barricas nuevas y el 40% restante tienen un año de antigüedad. A la vista, se observa un vino con color rojo rubí con el cual es difícil predecir su edad. Los aromas que desprende recuerdan a frutas negras y coco. En boca, tiene un ataque dulce al comienzo y deja una sensación aterciopelada, untuosa dada por sus taninos redondos no secantes. Es un vino con una interesante persistencia gustativa y un final levemente amargo. Tal como lo sugieren en la bodega, este vino es el compañero ideal de un cabrito asado.

Nuestro cronista junto a la joven enóloga María Nieto.
Nuestro cronista junto a la joven enóloga María Nieto.
Bodega Protos resulta una visita interesante desde el punto de vista turístico dado que combina tradición y modernidad y ofrece a los visitantes un amplio portfolio de vinos con características y perfiles distintos que hacen de la experiencia un disfrute total.
Si se encuentran por la zona, un buen plan para hacer luego de la visita a Protos, es visitar el Castillo de Peñafiel, ubicado en el punto más alto de la zona. No es casual que en tiempos pretéritos se ubicaran fortalezas en esos lugares para poder vigilar ataques enemigos. En la actualidad, el castillo ofrece visitas guiadas a las distintas alas de la fortaleza y da la posibilidad de subir a las Torres desde las que se pueden ver maravillosas vistas de los alrededores. Además, dentro del castillo se encuentra el Museo Provincial del Vino, un completo museo interactivo en el que se puede apreciar todos los pasos en la elaboración, la historia de la vitivinicultura y principales zonas productoras locales y en el mundo. El museo también cuenta con una interesante boutique en la que se pueden adquirir recuerdos y souvenirs.

A unos 30 minutos de Peñafiel en la zona de Tudela del Duero (Valladolid) tuve la posibilidad de visitar y conocer Bodegas Mauro. Allí fue recibido por su bodeguero, José María Ahufinger, quien tuvo la gentileza de mostrarme las instalaciones de la moderna y funcional edificación que alberga parte de la bodega: la planta de elaboración, su boutique, oficinas comerciales y sala de degustación. Bodegas Mauro también cuenta con una casona del siglo XVII en el centro del pueblo, la cual fue totalmente restaurada. Allí se encuentran las naves de crianza y embotellado.

: Panorámica de la planta de elaboración en Bodegas Mauro.
: Panorámica de la planta de elaboración en Bodegas Mauro.
La bodega es propiedad de Mariano García, quien junto a sus hijos Eduardo y Alberto llevan adelante Bodegas Mauro (tributo al padre de Mariano). La bodega fue fundada en 1980 y tiene como premisa elaborar vinos personales con vocación de envejecimiento que expresen la personalidad del terruño y de sus elaboradores. Allí se elaboran tres líneas distintas de vinos:
* MAURO, con una producción de 260.000 botellas y 16 meses de paso por barricas (25% de ellas nuevas y el 75% restante usadas) con 90% de Tempranillo y 10% de Syrah.
* MAURO VS (Vendimia Seleccionada) de la cual se producen 30.000 botellas provenientes de viñedos de Tempranillo de entre 50 y 70 años que tienen un paso por barricas nuevas de 25 a 30 meses.

TERREUS. Viña Centenaria, un “single vineyard” que se elabora con uva Tempranillo y descansa en barrica por 30 meses. Como su nombre lo indica, los viñedos de donde provienen sus uvas tienen 100 años y su tratamiento y rendimiento hace que se puedan crear piezas únicas, expresivas y complejas que reflejan la identidad del terruño en todo su esplendor.

Los vinos de la bodega están presentes en todo el territorio español. El 35% de su producción se exporta a 55 países.

Los viñedos de la bodega se encuentran a 750/780 metros de altura y están ubicados en torno a 6 km de la planta elaboradora. La vendimia se realiza en forma manual y los racimos se ubican en cajas de 10 kg. Una vez que las uvas llegan a la bodega, se las ubica en una cámara frigorífica a 5 grados para lograr que tengan una temperatura uniforme al comenzar su vinificación.

La bodega elabora por parcelas y se sigue la trazabilidad de las uvas en los distintos momentos de la elaboración. La maceración dura 15 días promedio a una temperatura de 28 grados. Se realizan varios remontados y en todas las líneas de vinos, la fermentación alcohólica (proceso por el cual el azúcar de las uvas mediante la acción de levaduras se transforma en alcohol), se realiza con levaduras indígenas, es decir, propias de las uvas.

En cuanto al paso por barrica, el equipo enológico decide el tipo de barrica (francesa o americana) y la intensidad de tostado de las mismas de acuerdo a la personalidad que quieren lograr en cada línea.

La bodega cuenta con viñedos en otra zona de elaboración española, la Denominación de Origen Toro. Tuve la suerte de poder probar vinos elaborados en esa zona también. Bajo la amable guía de José María pude degustar Prima, un vino elaborado con 90% de uva tinta de toro, como allí se conoce a la variedad Tempranillo y el 10% restante con uva Garnacha. El vino pasa 14 meses en barricas de roble de segundo uso y tiene un color rojo rubí. En nariz ofrece aroma a regaliz y frutas rojas. Al beberlo, se siente una acidez presente con taninos redondos que no molestan. De esa misma zona de producción también pude degustar el vino San Román 2011 elaborado 100% con la variedad tinta de toro. Este vino presenta una intensidad colorante alta y aromas florales y de fruta cocida. En boca es un vino muy interesante con una entrada dulce, cuerpo untuoso y expresivo y un final con un dejo salado, típico de notas minerales de su zona de origen.

En cuanto a los vinos de la Bodega Mauro en la zona de Tudela de Duero, pude probar de la línea Mauro sus cosechas 2011 y 2013. El primero con una intensidad colorante alta y una fuerte presencia tanto en nariz como en boca. Sus aromas recuerdan a fruta en compota. En boca, tiene una marcada acidez y taninos presentes con alta persistencia gustativa que invitan a acompañarlo con carnes de caza grasosas. Cada bocado se limpiará con los trazos tánicos del vino. La cosecha 2013 (todavía no disponible en el mercado), brinda en nariz notas a frutas rojas y sus taninos están presentes junto a una acidez balanceada.

En la línea Mauro VS, su cosecha 2009 tiene una alta intensidad colorante. Sus aromas permiten descubrir frutas cocidas y la presencia de madera dada por notas a coco y vainilla. Al llevarlo a la boca, el vino tiene cuerpo y mucha presencia con taninos redondos y una larga persistencia gustativa.

De la línea premium, Terreus, pude probar los vinos que saldrán al mercado formando parte de las cosechas 2012 y 2013, son vinos provenientes de 3 hectáreas de viñas de la zona de Cueva Baja con una personalidad de terruño interesante. En boca son vinos contundentes con estructura y carácter tánico. Disfrutables e inolvidables.

Ribera del Duero es una zona que permite disfrutar de paisajes, pueblos y vinos que son tan generosos y amables como su gente. Sólo queda decidirse a darse una vuelta por allí. A viajar se ha dicho!

Fernando Armesto es sommelier profesional bilingüe. Docente y graduado en la Escuela Argentina de Vinos (EAV) reparte su tiempo guiando catas en Inglés y Castellano en forma freelance para distintas bodegas. Ante cualquier consulta, podés contactarte con él a: fernandoarmestosommelier@sentiargentina.com