sábado , 31 octubre 2020
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¿Qué tipo de turismo llegará a nuestros destinos cuando se pueda a viajar otra vez?.

¿Qué tipo de turismo llegará a nuestros destinos cuando se pueda a viajar otra vez?.

Por Carlos Pelli.
Owner at Wilderness Patagonia – Travel Company | President of Argentine Association of Ecotourism and Adventure Tourism

Comenzaré por el final, los turistas viajaran menos, pero viajaran mejor.

Aún estamos abriendo huella ladera arriba y la cumbre se encuentra envuelta en nubes, no obstante, sabemos que está ahí. A medida que empiecen a despejarse las nubes oscuras de la pandemia del COVID-19, los viajeros comenzarán a desear experiencias que mejoren su forma de vivir, la salud; buscaran sumergirse en la naturaleza, el slow travel, el #wellness y las actividades de salud en contacto con el aire libre y las escapadas en destinos cercanos y seguros para pasar un tiempo de calidad con sus seres más cercanos y queridos, este será el nuevo denominador. Como empresarios, prestadores y operadores, tendremos que hacer la transición del turismo masivo a un turismo de nicho, de baja escala en principio para ir creciendo en confianza y distancias de viaje a medida que avancen los meses del verano austral. Para muchos operadores de viajes “enlatados” es un gran momento para barajar y dar de nuevo. Queda claro que aquel que no agregue valor, ni pueda brindar seguridad más allá de un lindo y verde email, quedara rezagado dentro de quienes se aventuren a reinventarse.

En @wildernesspatagonia llevamos semanas trabajando con el equipo de diseño para identificar las tendencias turísticas posteriores a que la pandemia sea controlada. Como empresa de puertas abiertas, compartimos algunas de nuestras conclusiones con Ustedes.

No hay gurúes, ni oráculos, ni una bola de cristal que indique el camino a seguir. Mi opinión como diseñador de viajes, con las aspiraciones altas pero con los pies en el suelo, es sencilla: La gente va a volverse a la naturaleza por la sencilla razón de seguridad, espacios abiertos y contención de su grupo de pertenencia. La oferta de calidad en el segmento de turismo de naturaleza que tenemos en la actualidad no está preparada para el requerimiento masivo que se viene, el siempre presente balance entre peligro y oportunidad. Está en nuestras manos ahora, como entidades empresarias intermedias, el activar procedimientos de preparación de nuestras operaciones. Es hora de actuar, no de ser espectadores.

En la primera etapa es lejana pero clara, los viajeros no querrán alejarse tanto de casa, minimizando la cantidad de tiempo que pasaran en aeropuertos, aviones o buses. Esto acota el desplazamiento a cierta cantidad de horas en vehículos particulares o vehículos habilitados para turismo con altas medidas de sanitización.

Otros puntos a tener en cuenta serán los económico-financiero y los certificados de salud para sector. Muchas empresas estarán, literalmente, quebradas, y la proliferación de ofertas increíbles será moneda corriente. Pero la solidez de la operación y el garante será el estado nacional a través de férreas políticas de fiscalización. Si esto falla, el sector quedará más vulnerable aun. Las compañías de seguros tienen un gran negocio por delante. El viajero querrá saber que sus escapadas están aseguradas y que no fallarán; esto es un hecho.

Tradicionalmente, acercarse a un operador turístico de confianza significaba asegurarse de que estaban protegidos por una “gran espalda financiera”, el COVID-19 dejó, literalmente a muchos nadando desnudos… y la marea va a seguir bajando. Los certificados de salud comenzarán a ser moneda corriente y los destinos #travelsafe y #covidfree serán las nuevas estrellas de grandes agendas de anuncios. No me gusta ser agorero, pero soy tremendamente realista: es muy factible que se comiencen a acusar reveses en la obtención de visas, si nuestro destino deseado incluso permite las visitas. Resumiendo este punto, los viajes de alta gama serán escasos, las condiciones actuales no permiten visualizar cuando se reactivarán, tendremos capacidad ociosa, a fiscalización será más complicada, y el turismo para los compatriotas estará restringidos a las distancias de traslados y serán más costosos. Escribir esto no me agrada, me rompe el corazón de hecho. Pero mentir no es mi estilo.

Fatalista? No, realista. Si esperabas un artículo con flores y pompas anunciando falsas promesas, no sigas leyendo, no es este el artículo que esperabas leer. Solo tengo algo muy claro, saldremos de esta crisis de manera más consciente y sensibles a la salud de las personas y del planeta. La situación actual es inédita, lo resumo en un ejemplo: después del 11S, los vuelos cayeron en un 30 por ciento, la desaceleración actual está ubicada en una escala incomparable. Paradoja: ¿Cuánto durará la incertidumbre? No lo sabemos, pero pase lo que pase, vamos a sentir las secuelas durante mucho tiempo.

Ahora va la otra mejilla, revisemos los aspectos positivos: el turismo masivo, excesivo, quedó patas arriba. La vida marina se está recuperando. En mi país, Argentina, en las rutas y caminos vacíos hacia los sitios del Patrimonio Mundial están creciendo platas y flores y se observa fauna retozando. El tiempo se ha ralentizado, pero no se detuvo. Es tiempo de planificar y estar listos para ejecutar a la mayor brevedad. Hace muchos años un docente me dijo, Carlos, la gente nunca tiene el tiempo para hacer las cosas bien, pero siempre consigue el tiempo para repetir el hacer las cosas. Ya que tenemos el tiempo, y esto es lo más valioso que tenemos hoy junto con nuestra salud, van detalles/ inputs para tu planificación:

1- Menos es más, mantener la operación segura y asegurar las estadías de los huéspedes.

En Argentina, y en gran parte de Sudamérica, tenemos multiplicidad de paisajes, espacios abiertos, áreas naturales protegidas, costas, montañas, estepas y mucho más. Viajar por el país será el nuevo must, pero los huéspedes requerirán certezas por parte de los operadores, flexibilidad en las reservas y sobretodo seguridad en la operación. En breve, la Asociación Argentina de Ecoturismo y Turismo Aventura | AAETAV, remitirá a todos los operadores un dossier de gestión de riesgos asociado al sector del turismo de naturaleza.

2- Los lodges, hoteles pequeños y los de lujo, las estancias/fincas/haciendas y las casas de alquiler turístico tendrán una gran demanda, sobretodo si garantizan los servicio y la sanidad de sus instalaciones.

La carrera para reservas casas de campo y villas de lujo ya comenzó, el uso exclusivo de propiedades bloqueadas por grupos y/o familias ya es un hecho y estas reservas hoy le brindan liquidez a muchas propiedades. Esto es un hecho. Que está buscando hoy ese huésped? Atención personalizada y todos los detalles que se le puedan brindar. Busca evitar mezclarse con extraños, cuidar a los huéspedes de mayor edad y detalle para aquellos huéspedes con consideraciones especiales en cuanto a su salud actual y futura. Algunos lectores pueden pensar que las marcas de hoteles de lujo de renombre conocidas por sus más altos estándares de salud y seguridad y servicio pueden ser las más atractivas, especialmente cuando son administradas por reconocidos operadores de resorts. Te pido disculpas, Airbnb, y otras plataformas colaborativas ya están trabajando en cómo garantizar la sanidad de las propiedades. La carrera se lanzó ya, o corres o te quedas afuera.

3- Se amplificará el temor a volar.

Pasar tiempo en los aeropuertos con tráfico de miles de pasajeros no será atractivo, al menos hasta que una exista la confirmación de vacunas eficientes. La búsqueda de espacio entre los viajeros en los vuelos resignificará el diseño de las salas de espera y de las cabinas de los aviones. Menos pasajeros significará dividir el costo operativo del vuelo en menos asientos, esto impactará claramente en el costo de los tickets. Las pruebas obligatorias de autoservicio en los aeropuertos que identifiquen afecciones médicas serán de rigor, también tendremos un aumento en la demanda de viajes privados, ya sea en vehículos terrestres o en avión. Las consultas y reservas comienzan a reactivarse lentamente, pero todas tienen un denominador común: los viajeros quieren sentir que vale la pena el viaje, lo que significa muchos menos viajes el próximo verano, pero con pasajeros que estarán expectantes a cada detalle, desde el contacto inicial hasta su vuelta a casa.

4- Planificación de los viajes.

Los viajeros de la primera oleada que viene ya no se contentarán con subirse a un vuelo de bajo costo por el simple hecho de hacerlo. A partir de ahora, pasarán más tiempo planeando, preparando y exprimiendo al máximo la anticipación (o previa, como le decimo aquí) del viaje. Las vacaciones únicas en la vida volverán a ser exactamente eso. Será el proceso más que la experiencia de haber tenido el viaje en sí, lo que libera las endorfinas que levantan el ánimo.

5- Viajar con propósito.

Los viajeros serán más juiciosos sobre a quién le transferirán su dinero, con la esperanza de que sus viajes ayuden a las comunidades a sanar después de este paréntesis. La conservación está ahora en peligro sin los ingresos de los turistas. Como operadores y prestadores queremos garantizar que los los hoteles, los proveedores, los transportistas, los guías de sitio, los artesanos, y todos los que componen el ecosistema de prestación turística, incluidas la comunidad receptora y el ambiente, se beneficien. La muy necesaria preservación cultural y ambiental está en juego. Los operadores deben ser transparentes, aquí se juega no solo su prestigio, sino el futuro de la operación local. El efecto dominó y los peligros y riesgos concatenados pueden hacer tambalear todo el sistema turístico local.

En nuestro caso, como empresa, contamos con una amplia cartera de proyectos a los que apoyamos y presentamos nuestros informes de sustentabilidad, somos #hechosnopalabras ya que entendemos que es la única forma de darle continuidad a nuestra labor, por ello, apoyamos e impulsamos a comunidades de la estepa patagónica a beneficiarse del turismo, impulsando la biodiversidad y fomentando la conservación de la vida silvestre. Y quienes buscan acciones concretas siempre se suman a proyectos en terreno al volver a casa.

6- Tener cuidado con lo que se desea.

Dicen los libros que “Cuando los dioses quieren castigarte, responden tus oraciones». Hoy leo cataratas de textos donde todos abogan por un viaje más consciente, menos dañino para el ambiente, realizado por un viajero que minimice su impacto en el planeta, preocupado por las emisiones de carbono y avergonzándose de quienes tiran comida. Como especialista quiero que esto no quede en una expresión de deseo, y se materialice.

Menores volúmenes de turista influenciarán la balanza comercial de los destinos, es cierto. Entender el papel vital que juega el turismo en las economías de todo el mundo y en el desarrollo de las comunidades menos acomodadas de nuestro país, es clave, para aumentar la conciencia de nuestras audiencias y promover que sean más juiciosos sobre cómo y dónde viajar y a qué tipo de operadores contratar. Los turistas viajaran menos, pero viajaran mejor.

Te invito a que te pienses cuales va a ser tus próximos pasos como viajero, no importa si sos operador, guía, dueño de un DMC o estas en otro rubro. Me gustaría que, después de pensarlo, me digas que cuánta energía vas a poner en pensar tus vacaciones futuras para ayudar a la rehabilitación de todo el sistema y si vas a hacer foco en el precio de tu viaje o en los valores que estas pagando con ese dinero.