martes , 21 noviembre 2017
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Tarjeta roja para cinco mil trabajadores de Turismo.

Tarjeta roja para cinco mil trabajadores de Turismo

Avanza una nueva ley en la Nación que dejará afuera a miles de profesionales en Turismo. La impulsa el PRO y el radicalismo, desde la figura de un árbitro de fútbol. Tendrá un fuerte impacto en un sector ya de por si golpeado. Los colegios de profesionales del sector –el de Misiones entre ellos- observan en silencio.

Por Jorge Posdeley, licenciado en Turismo.
Posadas, Misiones. La UCR y el PRO acordaron dejar afuera a los profesionales en turismo en la nueva ley de agentes de viajes, favoreciendo a los empresarios y las corporaciones del sector. La sanción de esta nueva norma es inminente, necesaria y demandada por el sector desde hace tiempo, pero sin exclusiones.

La página en Internet del Ministerio de Turismo de la Nación –como autoridad de aplicación- promociona esta nueva Ley de Agentes de Viajes de la República Argentina, destacándola como una de las noticias más importante y donde resalta que el 19 de octubre, en una sesión de la Cámara de Diputados finalmente se logró el quórum necesario y que la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados de la Nación emitió un dictamen favorable a la Ley de Agentes de Viajes. Expresa además, que la presente Ley deberá pasar por la lupa de la Legislación General y la de Presupuesto y Hacienda para convertirse definitivamente en una nueva legislación.

En cuanto a los detalles de forma, el presente proyecto de ley con dictamen favorable lleva el número de expediente 6436-D_2016, con fecha de ingreso a tratamiento legislativo el 21/09/2016 y está caratulado como “Actividad de los Agentes de Viajes en todo el territorio de la Nación. Régimen. Derogación de las leyes 18829 y 22545 y del decreto 2182/1972”.

Propician la Ley diez legisladores representante del bloque UNION PRO de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos. Sólo uno de ellos, la legisladora Patricia Viviana Giménez representa al bloque de la UCR por la provincia de Mendoza, pero todos alineados al centralismo político del llamado MINTUR (Ministerio de Turismo de la Nación), y de las grandes corporaciones nacionales, como su propio socio estratégico, la Federación Argentina de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVyT).

Esta ley la propicia un reconocido hombre del mundo futbolero, del cual suponemos que su acercamiento al mundo el turismo está relacionado con los innumerables viajes que demandó su profesión, se trata del ex árbitro internacional de Fútbol, Héctor Walter Baldassi, nacido en Río Ceballos, Córdoba, y diputado por el Pro desde el 2013. Baldassi fue uno de los primeros referentes y candidato a encabezar la lista de diputados del Pro cordobés, calificado por el presidente Mauricio Macri como “uno de los referentes de la sociedad cordobesa”. Ese es su historial político.

Si este proyecto avanza como ley, desaparecerá la Ley 18829 y el Decreto 2.182 del 19 de abril de 1972. Es importante traer a colación este Decreto porque representa el primer antecedente jurídico válido en cuanto a los requerimientos técnicos profesionales para la representación técnica de las Agencias de Viajes en el país, por parte de los profesionales en turismo. Y es necesario estacar porque esta norma contempla el primer antecedente que representa la conquista de un espacio legal-laboral de los idóneos y de los profesionales en turismo en la República Argentina.

Pero además, porque delegó la responsabilidad en el organismo de aplicación de la norma a un órgano del Estado nacional, a la Dirección Nacional de Turismo, que tendría a su cargo el Registro de Agentes de Viajes. En cuanto a los antecedentes y a la requisitoria de la estructura funcional de una agencia solicitada en el decreto, el Artículo 9 hace mención específica al personal técnico, destacando que las agencias deberían contar con el personal técnico especializado de reconocida idoneidad profesional para satisfacer los requerimientos de los usuarios.

Asimismo en el artículo 31º del Decreto vuelve a garantizar la necesidad de la contratación de un profesional y define que hasta tanto se reglamente el ejercicio de las profesiones respectivas la idoneidad de los funcionarios técnicos, así como la de personal de guías o guías intérpretes que utilicen las agencias de viajes, podrá acreditarse por cualquiera de los siguientes procedimientos: a) Ejercicio de la actividad. Mediante certificación extendida por una o más agencias de viajes que tengan una antigüedad de actuación no menor de tres (3) años, las cuales asumen la total responsabilidad sobre el aval otorgado. En este caso, los interesados deberán acumular una antigüedad mínima de dos (2) años de actividad en el ramo, que deberán ser acreditados con resignaciones contables u otras constancias fehacientes. b) Título habilitante. Mediante la presentación de título habilitante extendido por un establecimiento donde se imparta enseñanza turística a nivel superior y figure registrada ante los organismos oficiales competentes.

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El viejo reclamo de la profesionalización.
La profesionalización del sector resultó ser siempre un reclamo del mundo turístico, contemplada desde 1972 con el primer decreto reglamentario de la ley 18828 que manifiesta su necesidad e incorporación obligatoria del idóneo para la tramitación y habilitación de las agencias de viajes del país.
Es así que el ejercicio de la profesión siempre fue garantizado bajo la tutela del estado por encontrarse el Registro de idóneos en dependencias de la autoridad de aplicación de la ley, asegurando de esta manera el ejercicio pleno de los poderes atribuidos a las autoridades del gobierno de la nación y lejos de las apetencias de las corporaciones o de la patronal.

Sin embargo, veinte años más tarde, el subsecretario de Turismo y Ex piloto, Francisco “Paco” Mayorga -durante la presidencia de Carlos Menen- firmó el 3 de noviembre de 1992 la Resolución 763, a través de la cual entregó –por decisión política- el Registro de Idóneos en Turismo a la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo, hoy FAEVYT.

Esta resolución fue acompañada de un claro mensaje político: “generar la mayor participación de la actividad privada y sus entidades representativas, de manera que el mercado produzca mecanismos propios de autocontrol y cooperación para un sano, confiable y responsable desenvolvimiento de la actividad”, que traducido significa más beneficio para la patronal.

Si, este hecho evidenció un claro beneficio para la patronal. Por un lado le entregaron la potestad del registro de sus propios representantes técnicos y además, le cedieron una caja recaudatoria realmente interesante que les beneficia como asociación en la figura de la representatividad. Pero siempre desde el centralismo porteño porque las asociaciones o filiales locales son siempre con fines pura y exclusivamente recaudatoria, pero sin peso propio.

A partir de este hecho los profesionales comienzan a evidenciar su rápida precarización laboral que conlleva la representación técnica y legal de una agencia, sumado a esto la pérdida de la protección y la libre sindicalización profesional con garantía, equidad y trasparencia a la hora de los reclamos hacia la patronal. Dos años más tarde, con la Resolución 752, se responsabiliza más aún la obligación de los técnicos idóneos, estableciendo que las agencias de viajes deberán ser asistidas y representadas por el idóneo en todos los aspectos técnicos-turísticos que hagan a su desenvolvimiento.

Se facultó a las agencias de viajes a exigir a su representante técnico una declaración jurada tendiente a acreditar que éste no ejerce la representación técnica en otra u otras agencias de viaje, limitando al idóneo a representar únicamente una agencia en el país: nuevamente avanzaron sobre las obligaciones y las limitaciones de los representantes técnicos con una clara desprotección laboral.

Tarjeta Roja para cinco mil trabajadores.
Baldassi es hoy la cara visible de un proyecto de ley que de nuevo contempla en el país únicamente al Registro de Agencias, dejando afuera por un lado al Registro de Idóneos o Responsables Técnicos de Agencias y, por otro, generando un manto de duda de cara al futuro sobre la continuidad laboral de más de cinco mil técnicos, idóneos del país (uno por agencia y por sucursal).

Esto indudablemente nos hace volver a pensar en el actual modelo político manifiesto en el anteproyecto de ley que a las claras se inspira en el pasado. En los 90 vivimos casi la misma situación salvo que por entonces el registro fue a las manos de la patronal (AAAVyT) pero ahora que la futura ley no lo tiene en cuenta –ya que no lo menciona- ¿podrá desaparecer? ¿Ese será el espíritu de la nueva ley? Aunque en el cuerpo de la nueva ley se deja ver el concepto de Profesionalismo: pero el mismo apunta únicamente a la implementación de programas de gestión de calidad.

La historia nuevamente se repite. La propuesta de nueva Ley se presenta únicamente con las correcciones y modificaciones consensuadas entre sus socios estratégicos: los representantes del Ministerio de Turismo de la Nación y la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viaje y Turismo (FAEVyT), sociedad que además está escrita en los articulados bajo la figura de Consejo Técnico Consultivo del Agente de Viajes.

La Ley Baldassi se presenta en un momento difícil para el país y sobre todo para la actividad turística. La posible sanción de este proyecto derogaría la normativa vigente de protección de más de cinco mil técnicos e idóneos del país, lo cual implicaría un retroceso y la desprotección de miles de licenciados, técnicos e idóneos en turismo, trabajadores cuyos derechos serán avasallados y quedarían aún más expuestos al trabajo precarizado y en negro.

Esta situación también implicaría una gradual degradación en la calidad de atención al turista y la exposición a la práctica del doble discurso político: por un lado que habla de la profesionalización pero por el otro se los excluye de la legislación en consideración.

Esta situación es muy preocupante, pero mucho más preocupante es ver como la gran mayoría de los colegios de profesionales en turismo de todo el país –el de Misiones, entre ellos- muy poco o nada se manifestaron públicamente en defensa de sus profesionales federados, salvo excepciones como el Foro de Profesionales en Turismo, que demostró públicamente su preocupación.

El Colegio de profesionales en Turismo de Misiones es uno de los primeros colegios del país, ubicado en una provincia que aspira a ser definitivamente turística y con una matrícula importante de profesionales e idóneos que ejercen la profesión y la representación técnica de agencias. Sin embargo, aún no se expidió en la legítima defensa de los derechos de sus matriculados. Era de esperar una rápida reacción -por lo menos mediática- ante la situación que no viene de ahora sino, al menos, de septiembre del año pasado.

El Colegio –el nuestro, el de acá- se muestra a la fecha con una posición de espectador de lujo de carácter conservador. La página de Facebook institucional no hace mención a la principal problemática que afecta directamente a los licenciados en turismo, a los técnicos y a los idóneos. Tampoco es de extrañarse esta actitud: muchos de sus miembros demostraron siempre estar más cerca de la problemática laboral de los guías.

¿Crisis laboral y de representación?.
Definitivamente los profesionales en turismo están frente a una crisis laboral pero también de representatividad institucional. El Estado y la autoridad de aplicación no lo contempla en sus políticas de profesionalización del sector; las corporaciones no los quieren y tratan de dejarlo de lado a toda costa y si es posible, lejos de una sindicalización seria y representativa; las universidades que se dedican a enseñar turismo únicamente afianzan sus propias producción de saberes y los esconden detrás de sus gabinetes técnicos-científicos, lejos de la realidad cotidiana y en el desconocimiento de las necesidades de los profesionales.

Los colegios de profesionales que legítimamente los representan en lo individual y en lo colectivo, se mantienen al margen de los legítimos reclamos. Estas instituciones representativas de la profesión se encuentra frente a un gran dilema de representatividad legal y legítima, carente de representatividad, por lo cual adopta su mejor postura frente a la problemática actual, “la intransigencia”, sin definiciones fuertes y esperando el momento justo y oportuno para coquetear con el poder.

Así, entonces, los reclamos de los licenciados y de los técnicos en defensa de su profesión son únicamente esfuerzos aislados de unos pocos militantes de la profesión que todavía pretenden jerarquizarla. Pero solos será difícil.

En términos futboleros, árbitro mediante, es hora de parar la pelota, mirar hacia adelante o empezar la jugada de nuevo. Sino, habrá que pedirle “la hora” al referí Baldassi, para no estar frente al ocaso de la profesión de los licenciados en Turismo.

Fuente: misionesplural.net
N. de la R.: Epígrafe: foto de Baldassi tomada de Internet y editada.