viernes , 24 noviembre 2017
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Ricardo Seronero a punto de subir a Top Race Noa y girar en el Autódromo de Termas.

Una experiencia inolvidable a 210 kilómetros por hora en Termas de Río Hondo

Vale la pena visitar el Autódromo, girar y concoer el espectacular Museo del Automóvil.
Vale la pena visitar el Autódromo, girar y concoer el espectacular Museo del Automóvil.
Por Ricardo Seronero desde Termas.

Termas de Río Hondo se ha constituido en un centro turístico donde podes disfrutar de diferentes experiencias. Es decir, realizar cosas que te hagan feliz. Y yo elegí, vivir una experiencia inolvidable, con mucha adrenalina.

A todo “fierrero” nos gusta y nos gustará siempre dar una vuelta en un auto de carrera, sentirse por dos minutos (lo que dura la vuelta para nosotros en este trazado), un Traverso, un Ortelli, un Silva, un Rossi. La pista de 4,806 kilómetros de extensión que tiene el imponente Autódromo Internacional de Las Termas de Río Hondo; el mejor circuito de Sudamérica, que ha recibido al Gran Premio de la República Argentina de MotoGP y a la categoría WTCC que tiene al flamante Campeón mundial, “Pechito” Lòpez fue el marco adecuado para tal experiencia como copiloto de un Top Race Noa.

Cuando te pones el casco, cuando te atan, cuando te dicen en broma este piloto es la primera vez que lleva copiloto y volcó las dos últimas veces que salió a girar te sentís en tu salsa.
Cuando te pones el casco, cuando te atan, cuando te dicen en broma este piloto es la primera vez que lleva copiloto y volcó las dos últimas veces que salió a girar te sentís en tu salsa.
Ir a 210 kilómetros por hora, velocidad que alcanzó el auto en una recta, que conducía Gastón Pacioni; fue un impactó muy fuerte en lo emocional, pero también un gran esfuerzo físico para tratar de mantenerte estable en la butaca, especialmente en algunas curvas; y eso que te atan muy bien a la butaca mediante dos sistemas de seguridad: uno sostiene de la cadera y el otro pega la espalda al respaldar.

Cuando te pones el casco, cuando te atan, cuando te dicen en broma “este piloto es la primera vez que lleva copiloto y volcó las dos últimas veces que salió a girar” te sentís en tu salsa. Y llega la hora de girar.

Desde la salida de boxes que te lleva a la primera curva, sentís la sensación de vértigo, que la velocidad te embarga.

Momento de salir a pista..
Momento de salir a pista..
En cada cambio, en cada frenado y rebaje, la cabeza se sacude de un lado a otro, tipo pelota de ping pong, aun cuando el casco esta perfectamente ajustado y bien sujeto a la mandíbula; tenes la sensación que tu cabeza tiende a querer soltarse (los pilotos, llevan un sistema de seguridad en el cuello para evitar ese movimiento). A pesar de esto, todo pasa desapercibido ante la emoción que te invade desde los dedos del pie hasta el mismísimo “Cuore”, que parece latir más rápido que las revoluciones del motor. Cuando empezás a reaccionar, ya paso la vuelta y todo es alegría.

La visita al autódromo de Termas de Río Hondo es obligada y recomendable, porque vale la pena ir a conocer el lugar, ya que está finamente preparado para recibir a los visitantes, más aún a los del mundo fierrero. Y a los que no pueden “girar” hay un simulador que despierta una idea básica de lo que se puede llegar a sentir en la pista, y un museo con verdaderas joyas del automovilismo nacional e internacional, al cual se puede recorrer íntegramente.
Ya está, decidite conocer o volver a Termas de Río Hondo.

Gastón Pacioni, piloto de Top Race Noa.
Gastón Pacioni, piloto de Top Race Noa.