Jueves , 24 Agosto 2017
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Vinos y aceite de oliva de alta gama en el Valle de Tinogasta.

Vinos y aceite de oliva de alta gama en el Valle de Tinogasta

En la última década, Tinogasta se ha transformado en una de las zonas preferidas para la producción de vinos y aceites de oliva. Situada al oeste de la provincia de Catamarca, sobre la costa derecha del río Abaucán, a 271 kms de la capital provincial, el Valle alberga hoy algunas de las últimas tendencias en vinos y aceites de oliva de alta gama, en muchos casos premiados a nivel internacional. Entre estos emprendimientos se destaca Altos de Tinogasta Tierra de Viñas y Olivos, un proyecto de Real Estate Productivo que comercializa parcelas de vides y olivos desde U$D 12.500, financiadas hasta en 36 cuotas, con escritura propia y tasas de rendimiento superiores a inversiones inmobiliarias tradicionales.

Altos de Tinogasta fue lanzado hace cinco años en un campo de 400 hectáreas sobre la Ruta 60 y se consolida hoy como una de las grandes promesas de la industria del vino y el aceite de oliva de nuestro país. “Elegimos el Valle de Tinogasta porque está situado en lo que se denomina la franja de oro para la producción de vinos y aceites de oliva en el mundo, entre las latitudes 30ºS y 50ºS”, señala Diego Torrea, Gerente Comercial del Fideicomiso Altos de Tinogasta S.A. “Desde el principio nos sorprendió el alto potencial de la zona en comparación con su baja explotación. Hablamos de un terroir excepcional que conjuga un suelo rico en minerales, una altitud de 1.300 mts sobre el nivel del mar, una gran amplitud térmica, alta insolación y un clima favorable sin condiciones extremas”, agrega el desarrollador.

En esta zona privilegiada se levanta Altos de Tinogasta, un proyecto de Real Estate Productivo que se consolida hoy como el primero del país en combinar la producción de olivares y viñedos ofreciendo al público parcelas individuales escriturables que le permiten obtener una alta rentabilidad y disfrutar del placer de formar parte del mundo gourmet. Al día de hoy, el proyecto ya lleva realizadas tres cosechas cuya producción es comercializada, en conjunto, a través de un fideicomiso administrador, en el caso de los vinos bajo la marca Venerable, y en el caso de los aceites de oliva virgen extra bajo el nombre de Altos de Tinogasta. Los vinos corresponden a las variedades Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Tempranillo, Chardonnay y Torrontes. Mientras que en el caso del aceite de oliva virgen extra, se producen las variedades Arbequina, Arbosana, Arauco, Barnea, Coratina y Koronaikis, de calidad exportable y en proceso de certificación orgánica. El winemaker italiano Roberto Cipresso, uno de los más renombrados a nivel mundial, se encuentra actualmente asesorando al proyecto en la elaboración de su primera línea de vinos de alta gama. Según el experto, “el valle ofrece una naturaleza sin domesticar que imprime frescura primaria, aromas herbales y balsámicos a sus tintos”.

“El Valle de Tinogasta cuenta con todas las condiciones para convertirse en la nueva vedette del sector. La zona es apta para la producción de vid y olivos orgánicos, una tendencia en alza en el mundo, y según los enófilos produce el mejor Syrah del país, además de variedades como el Malbec y el Cabernet Souvignon que se adaptan extraordinariamente a la zona y desarrollan características únicas. Cuando lanzamos Altos de Tinogasta sabíamos que no sólo estábamos fundando una bodega sino una nueva región vitivinícola”, cuenta Torrea. En cuanto a la producción de aceite de oliva, la zona supera los mejores estándares y se encuentra validada por el Consejo Oleícola Internacional.

“A pesar de estas cualidades excepcionales del terroir, el Valle de Tinogasta es una zona que ha sido muy poco explotada, en gran parte debido a la larga tradición vitivinícola de nuestro país con la provincia de Mendoza. Pero esta tendencia está cambiando y desde hace unos 20 años se vienen descubriendo nuevas zonas de extraordinario potencial, como sucedió con Cafayate, que hoy cuenta con algunos de los vinos de alta gama más premiados a nivel internacional; o con Garzón, en Uruguay, donde hoy se producen uno de los mejores aceites de oliva del mundo”, asegura Torrea.

Real Estate Productivo
Los proyectos de real estate productivos crecen en nuestro país, fundamentalmente en el Interior, en la Precordillera de los Andes. Prometen buenos rindes, capitalización y resguardo de valor. Entre las diferentes opciones resalta la de Altos de Tinogasta por ser la primera en ofrecer un doble beneficio, la rentabilidad del cultivo y la posibilidad de ser dueño de la propia tierra, con escritura sobre el terreno.
Al día de hoy, Altos de Tinogasta ha comercializado más de 540 parcelas correspondientes a las Etapas 1 y 2, restando a la venta las últimas de la segunda etapa, las cuales se entregan de inmediato, plantadas y en plena producción. Recientemente, se lanzó la Etapa 3 del proyecto, con parcelas en preventa desde los U$D 12.500 y financiadas hasta en 36 cuotas. Los lotes poseen escrituración inmediata y, al adquirirlos, el propietario también pasa a formar parte proporcional de un fideicomiso dueño de todas las partes comunes de la finca; entre ellas, las calles, perforaciones, sistemas de riego, maquinarias agrícolas, galpones, fábrica de aceite y bodega. La administración integral de la finca está a cargo del Fideicomiso Altos de Tinogasta SA, encargado del procesamiento de los frutos para la obtención del producto final y de su eventual comercialización o distribución entre los propietarios. El fideicomiso es sometido a auditorías contables y técnicas permanentes para transparentar su accionar y está integrado por expertos en cada una de las áreas. Las parcelas son explotadas en conjunto y la rentabilidad anual, fruto de la comercialización de los productos, se distribuye en forma proporcional entre todos los propietarios que aportan su cosecha, sin importar el rinde de cada parcela en particular. Cada propietario puede optar por disponer de su propia producción, o de parte de ella, o bien integrarla al sistema de comercialización del conjunto.
A futuro, el masterplan de Altos de Tinogasta contempla el desarrollo de una bodega con sala de degustación y un hotel boutique de 10 habitaciones con vista a la cordillera y los viñedos, recepción con lobby y estar, restaurante con comidas autóctonas y salón de té.
En cuanto a la rentabilidad del negocio, si tomamos en cuenta que una inversión inmobiliaria tradicional como un departamento, cochera o cama náutica deja una rentabilidad anual entre el orden del 3.5% al 7% sobre el capital invertido, un lote en Altos de Tinogasta llega a ofrecer, deducidos todos los costos operativos de las ventas, una rentabilidad neta de hasta el 12% o superior”, asegura Torrea. Y agrega que “a esta ventaja debemos sumarle que la propiedad no envejece, al contrario, la inversión se capitaliza con el tiempo debido a que la planta crece y mejora su rinde. “No hablamos de un cultivo como la soja sino de plantas milenarias que se valorizan con el paso del tiempo, lo que asegura al inversor un piso de utilidad”, describe el comercializador. Se estima que el capital invertido se capitalizará a razón del 5% anual hasta el quinto año.
Para los compradores de parcelas de olivares al contado, durante la etapa actual de consolidación del emprendimiento, se ofrece un contrato de garantía asegurada de rentabilidad mínima del 5% anual por los primeros 3 años y los costos operativos incluidos hasta Junio de 2022.

“Altos de Tinogasta es una inversión que se disfruta ya que uno percibe una renta muy superior a las que ofrece el mercado inmobiliario y al mismo tiempo puede visitar la propiedad todas las veces que lo desee, incluso participar de la cosecha y disponer de lo producido”, señala Torrea. “El propietario ingresa al mundo gourmet convirtiéndose de la noche a la mañana en bodeguero o productor de aceite de oliva con sus propias botellas y su propia etiqueta si así lo desea. Y todo dentro de un marco de seguridad jurídica que permite la escrituración del terreno y la administración de la finca a través de un fideicomiso auditado, el respaldo de un management de nivel internacional, altamente capacitado, y la tranquilidad que brinda un producto gourmet con tendencia de consumo en alza en el mundo”, concluye Torrea.

En 2013, el modelo de negocios de Altos de Tinogasta fue distinguido en Estados Unidos por Allied Academies como Business Case of the Year, lo que le permite ser estudiado hoy como caso de éxito en las más altas escuelas de negocio del mundo.

Infraestructura y rindes
Altos de Tinogasta cuenta con un rusticadero y planta productora de aceite de oliva alemana de última generación, con capacidad de procesamiento de 80 toneladas diarias de aceitunas y una capacidad de almacenaje de 440.000 litros, y una bodega formada por 19 tanques de acero inoxidable de 15.000 litross cada uno que poseen en conjunto una capacidad de 285.000 litros de vino, una cava para guarda de hasta 30.000 botellas y dos líneas de envasado y etiquetado de 3.000 unidades al día. También se destaca su sistema de riego israelí por micro goteo de 700 kms de extensión y tres bombas que proveen 300 m3/hs de agua cada una.
En cuanto a los rindes, para el caso de los olivos se estima en madurez de la planta unos 5.000 kg por ½ hectárea (5.000 m2), lo que equivale a una tonelada de aceite de oliva virgen extra por parcela, de calidad exportable y en proceso de certificación orgánica; o sea 2.000 botellas de medio litro. La finca cuenta en total con 388 parcelas plantadas con olivares de las variedades Arbequina, Arbosana, Arauco, Barnea, Coratina y Koronaikis. En el caso de los viñedos, en su madurez, el rinde estimado es de 2.000 kg por parcela (1/4 de hectárea), lo que equivale a 1.500 botellas de 750cm3 de las variedades Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah, Tempranillo, Chardonnay y Torrontes.

Tinogasta, el secreto mejor guardado
Tinogasta cuenta con un terroir excepcional dentro de la geografía vitivinícola, compitiendo directamente con las regiones del mundo, como Mendoza, Chile, España y Francia, entre otras. “El valle ofrece una naturaleza sin domesticar que imprime frescura primaria, aromas herbales y balsámicos a sus tintos”, describe Roberto Cipresso, Winemaker de Altos de Tinogasta. Y Torrea agrega que “con Altos de Tinogasta entendemos que fundamos una bodega pero también una nueva región vitivinícola, el Valle de Tinogasta”.

Datos útiles:
Nombre: Altos de Tinogasta, Tierra de Viñas y Olivos.
Ubicación: La finca esta sobre la Ruta 60 km 1331 camino a la Aguadita, Tinogasta, Catamarca.
Superficie total de la finca: 400 hectáreas.
Superficie destinada a la industrialización de las materias primas: 1.500 m2 cubiertos.
Administra: Fideicomiso Altos de Tinogasta SA.
Comercializa: Altos de Tinogasta S.A.
Contacto:
Tel: 54 11 4 743 4044.
Cel: 54 9 11 6 676 1830
Mail: info@altosdetinogasta.com.ar.
www.altosdetinogasta.com.ar